Colección La Candelaria



La Virgen de La Candelaria, es desde luego la madre de Cristo bajo una advocación específica, la de la Presentación de Jesús en el Templo (San Juan, 2, 21-32). María porta a Cristo, la Luz del Mundo. Por eso en esta advocación se le conoce también como la Virgen de la Luz. Al ser consagrado a Dios comienza la acción de Cristo en el mundo, que es tremenda y dolorosa. Por eso el anciano Simeón dice que “será una señal que muchos rechazarán” y a María le predice que “esto va a ser para ti como una espada que atraviese tu propia alma”. No es pues una advocación especialmente festiva (aunque en el rosario se reza como parte de los misterios gozosos), sino más bien seria. La imagen de la Catedral de Camagüey es la de una muchacha que no sonríe. Esta advocación se celebra en muchos países de Iberoamérica en forma nocturna, con llamas que portan los fieles. El atributo principal es entonces la llama, Luz del Mundo. Llama y espada. Camagüey fue fundada un dos de febrero, en esta fiesta. Por lo tanto, la Virgen de la Candelaria es la patrona de la ciudad y de toda la Arquidiócesis de Camagüey, que abarca ahora desde Las Tunas hasta Sancti Spiritus. Todos los que participan en el proyecto editorial, sin excepción, son de alguna manera por su nacimiento, candelarios.